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Juan Rulfo en la era de Instagram (II)

El fotógrafo mexicano Nacho López escribió que “las fotos de Rulfo se sostienen por sí mismas”. En palabras más crudas: “Pedro Páramo” o “El llano en llamas” son innecesarios para justificar nuestra admiración por las imágenes de Rulfo. Esa estima puede también prescindir de que ellas sean registro de un México rural tal vez perdido. Son obras maestras visuales y no verbales o antropológicas. La imagen del hombre que deja la iglesia se comprende visualmente y será admirada si sobrevive a una catástrofe después de la cual no se sepa nada de México ni de Rulfo ni de su obra escrita.

Iluminemos la escena para notar la sencillez de la composición. La progresión de planos y la progresiva disminución de valor y contraste suscita la ilusión de profundidad.

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Ese trabajo de perspectiva recibe la ayuda de una envidiable disposición de las figuras sobre fondos.

Una percepción compleja del formato cuadrado le permite a Rulfo manejarlo en forma simple. Lo distribuye en cuatro cuadrados que a su vez yuxtapone. De esas fracciones sólo importa el centro inferior. Éste se organiza en dos rectángulos: el izquierdo pertenece al hombre de la salida,rulfo-iglesia-iiii mientras que el derecho enmarca a quienes permanecen en la iglesia. La diagonal barroca del rectángulo izquierdo precisa la coincidencia del sombrero, el brazo y la cabeza del feligrés en la salida. Su juego con la diagonal siniestra del cuadrado crea un punto de atracción visual que junto con el contraste de luz y sombra refuerza al sujeto de la composición. Las diagonales en el rectángulo derecho definen el otro punto focal y trazan las posiciones de los hombres de rodillas. Ese ritmo nos descubre que Rulfo ha colocado sus figuras en los triángulos alternos del cuadrado central inferior. A semejante coexistencia de un evento, una geometría, de valores y de fondo y figura lo llamó Cartier-Bresson “momento decisivo”. Faltaría saber si a Rulfo, quien alguna vez escribió una nota sobre el francés, sólo le bastó un momento para lograr esta pieza maestra.

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